Trabajo, movilidad y control detrás del discurso del éxito

José Domenech

Mercado Libre es hoy la empresa con mayor valor de mercado de Argentina y la compañía líder del comercio electrónico en América Latina. Ha desarrollado un amplio ecosistema -según sus propios términos- en torno a sus diversas unidades de negocios, especialmente Mercado Pago, su plataforma de servicios financieros. Su expansión le valió el título de "unicornio", figura fantástica asociada a las empresas emergentes valoradas en más de mil millones de dólares, que evoca una imagen mágica o extraordinaria. Esta presentación cuidadosamente construida se apoya en una intensa estrategia comunicacional, que combina mensajes aspiracionales y figuras reconocidas públicamente. Detrás de la fachada mítica, se revela una realidad distinta, atravesada por la precarización laboral de aquellos que sostienen diariamente sus operaciones.

Este ensayo explora cómo el discurso oficial de Mercado Libre, impregnado de conceptos como mérito, riesgo, innovación y emprendedurismo, contrasta con las experiencias de trabajo y movilidad de sus trabajadores logísticos en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Cultura empresarial

El “mito del garaje” es una narrativa recurrente en la industria tecnológica. Sugiere que las grandes empresas innovadoras comenzaron de manera humilde, sólo con el talento, el esfuerzo y la visión de sus fundadores. De esta forma Mercado Libre construyó la imagen pública de Marcos Galperin como un emprendedor que, teniendo únicamente unas pocas computadoras en su garaje, logró levantar una empresa líder. Sin embargo, esa historia oculta que provenía de una familia vinculada a la industria del cuero ya dueña de capital, y que desde los inicios contó también con el respaldo de inversionistas estadounidenses.

Son relatos que presentan una versión del emprendedor como renovación, un nuevo rostro del mundo empresarial y del capitalismo actual (Santos Ortega citado en Dvoskin & Piovano, 2022). Galperin afirma abiertamente: “Mercado Libre es una meritocracia”, destacando un sistema de valores basados en el esfuerzo individual. Según Palermo y Ventrici (2020) La misma empresa construye un "ellos y nosotros", donde "nosotros" representa a quienes comparten los ideales de éxito, emprendimiento y adaptación, mientras que "ellos" serían quienes no logran encajar en este modelo, estan disconformes y son “conflictivos”.

Dentro de la empresa se habla del "ADN Mercado Libre", una metáfora biológica orientada a destacar a quienes se adaptan a ese organismo en el que “se compite en equipo para ganar” y “se emprende tomando riesgos”. El concepto darwiniano traza una frontera entre “los aptos”, colaboradores que van al ritmo que se exige, y “los no aptos”, considerados incapaces. Bajo este régimen está especialmente mal vista la queja, el reclamo,  o la reivindicación de derechos laborales, asi como la actividad sindical.

La postura neoliberal está implícita en el propio nombre de la empresa: Mercado Libre - Libre Mercado. Su cultura exalta el riesgo económico como virtud, aunque quienes asumirán las consecuencias negativas serán los trabajadores, mientras los beneficios serán para la empresa. No por nada Galperin ha fomentado públicamente un “nuevo marco laboral” inspirándose en reformas flexibilizadoras como la implementada por Temer en Brasil, que atacó conquistas laborales fundamentales.

Logística precarizada

Este ensayo se centra particularmente en la situación de los trabajadores del depósito y los transportistas, encargados de la logística en el área metropolitana. El enorme centro de distribución inaugurado en el Mercado Central (La Matanza) a fines de 2019 llega a emplear alrededor de 3000 jóvenes, según la temporada de ventas. Siguiendo los datos proporcionados por la misma empresa, el promedio de edad de estos empleados es de 22 años, y para el 67 % de ellos, éste representa su primer empleo. La mayoría se encuentra contratada de forma temporal a través de la agencia Randstad, lo que genera una altísima rotación. Sebastián Manzoni, ex trabajador del depósito, señaló en Radio Gráfica: “Mes a mes echan y contratan a la misma cantidad de chicos”.

La situación dentro del depósito es de precarización laboral. Según entrevistas realizadas por Atzeni (2023) a diferentes trabajadores de la planta, el clima se percibe como opresivo y de estricta vigilancia: "Allí dentro parece una dictadura, vigilan todo constantemente, todo queda grabado aunque sea un error". Una trabajadora entrevistada expresó su frustración ante la imposibilidad de estabilidad laboral, señalando que pese a haber propuesto mejoras que fueron implementadas en el proceso, finalmente nunca obtuvo un puesto fijo y afirmó: "Te echan y vas a la fosa común". Se vive un estrés constante y el miedo al despido, como reflejan otras declaraciones: "Salía de la planta llorando", sostuvo un trabajador, mientras otro añadió: "Es un trabajo en el que terminas físicamente destrozado".

Mientras tanto la empresa tiene firmado un convenio colectivo con el Sindicato de Carga y Descarga que establece un “banco de horas” de trabajo mensual que distribuye de forma arbitraria, eliminando el pago de horas extra, que permite modificar turnos con sólo 48 horas de anticipación, flexibiliza el descanso semanal y fracciona las vacaciones. Elimina las categorías laborales al imponer la polifuncionalidad de tareas y limita el derecho a huelga: exige una conciliación voluntaria de tres semanas antes de habilitar cualquier medida de fuerza. Incluso reduce la representación sindical contrariando la Ley de Asociaciones Sindicales. Este acuerdo, del que queda afuera la mayoría del personal temporario, fue denunciado por limitar derechos laborales elementales e interpretado como un anticipo de la reforma laboral exigida por los empresarios.

Por su parte los transportistas que reparten los paquetes enfrentan la tercerización y una relación laboral encubierta, ya que no son contratados directamente por Mercado Libre y se los llega a considerar “autónomos”. Un abogado especialista en derecho laboral declaró al diario Letra P que la empresa recibe diariamente demandas por ser considerada "empresa solidariamente responsable" por las obligaciones laborales incumplidas de sus contratistas logísticos. Según declaraciones al medio La Izquierda Diario, las condiciones laborales de estos transportistas están marcadas por largas esperas no remuneradas al inicio de la jornada, la obligación de cargar hasta 90 paquetes diarios y seguir rutas estrictamente definidas por la aplicación Mercado Flex. "La cola es interminable, esas horas no te las paga nadie", sostuvo uno de ellos. Además, destacó que "se paga por paquete entregado; si no está el cliente no se paga. Si chocás, te hacés cargo vos". De esta forma, gastos esenciales como combustible, devoluciones, multas y tiempos muertos recaen sobre los propios trabajadores.

“A las chapas”, movilidad bajo presión

La movilidad y el control tecnológico son parte de la experiencia de trabajo en Mercado Libre. Según Cresswell (2010) la movilidad puede definirse como "movilidad forzada" cuando está regulada y restringida. En este caso los trabajadores del depósito enfrentan una estricta gestión algorítmica que registra cada uno de sus movimientos y tiempos. Un Sistema de Gestión Laboral (LMS por sus siglas en inglés) registra el tiempo que los trabajadores pasan en las salas de descanso y recreación, en los baños o en cualquier otra actividad fuera de su puesto de trabajo asignado. En la planta no existen robots y hay pocos procesos automatizados. La alta tecnología se utiliza para ejercer control sobre los trabajadores en lugar de aliviar las cargas laborales de un trabajo que tiene graves riesgos para la salud.

Por su parte Soldano y Perret Marino (2017) dan cuenta que la movilidad cotidiana tiene su relación con el trabajo, manifestándose tanto en los traslados al lugar laboral como, en este caso, en la propia actividad con el vehículo. Como afirman las autoras el uso del automotor es extendido en el área metropolitana. Los transportistas de Mercado Libre están bajo el régimen de la plataforma (app) Mercado Flex y su la movilidad está estrictamente regulada por algoritmos que determinan rutas, tiempos y condiciones de entrega. Esto genera presiones adicionales para cumplir objetivos exigentes de productividad. Según declaraciones del transportista citado, él afirmaba: “Te están apurando. El reparto se hace a las chapas, si lo haces lento terminás a cualquier hora, estacionás donde podés, doble fila, en una salida de autos, en la ochava de la esquina, y balizas y fue. Sobran las puteadas, la calle arde, las bocinas suenan y suena el ruido de motores que aturden. Nada es como la publicidad dice. No hay tantas sonrisas”.

Estos desplazamientos diarios generan un desgaste físico y mental y un sentido de la precariedad, lo que colisiona con la narrativa triunfalista de la empresa. El traslado “libre” de Marcos Galperin a Uruguay en el año 2020 para beneficiarse de mejores condiciones impositivas y fiscales contrasta con las condiciones de movilidad regulada que tienen sus empleados.